LIBROS: EL DÍA DE LOS TRÍFIDOS, DE JOHN WYNDHAM

Por Nicolás Marina

Antes de que se impusiera el muerto vivo entre las preferencias del público consumidor de catástrofes, la ficción apocalíptica fue tanteando otros terrenos prometedores: holocaustos nucleares, desequilibrios climáticos, cometas, invasiones alienígenas…

Quizá el más original de todos a la hora de imaginar las múltiples variedades del exterminio humano fue John Wyndham, escritor británico que se hizo conocido con la publicación de este libro en 1951.

La historia comienza cuando, por un inexplicable fenómeno cósmico, extrañas luces tiñen el cielo de verde, dejando ciego a casi todo el mundo. Con gran parte de humanidad indefensa por este motivo, comienzan a proliferar los Trífidos… Estos no son si no una especie de híbrido entre vegetal e insecto, probablemente surgidos de la experimentación genética: plantas agresivas capaces de desplazarse sobre sus tres raíces, dotadas de un aguijón venenoso y de una cierta inteligencia colectiva. Sin mucha gente disponible para vigilarlos, los trífidos saltan la cerca y se dan una panzada. Peor panorama, imposible.

No me pregunten cómo, pero de la suma de estas dos imposibilidades Wyndham logra que surja un relato coherente y verosímil. Será porque pone el acento sobre todo en cómo reacciona el remanente de humanidad que sobrevive cuando la sociedad colapsa. En cómo algunos aprovechan el estado de situación para dar rienda suelta a lo peor de sí, con lo que, más allá de los horrores circundantes, el hombre se convierte en la peor amenaza del hombre.

La novela tiene muchos elementos sobre los que reincidirán otros autores de mundos devastados hasta el día de hoy. Por mencionar uno: el protagonista, Bill Masen, ha estado internado en el hospital con los ojos vendados a causa de un accidente, y es por esta razón que se salva de la ceguera masiva, a la vez que se pierde los acontecimientos iniciales. Un film ya clásico del terror moderno, “28 Días Después…”, dirigido por Danny Boyle y escrito por Alex Garland (¡Reivindiquemos a los guionistas!), toma prestado no solo este punto de partida similar (Motivo repetido además en la reciente y exitosa The Walking Dead) sino también parte  de la estructura, personajes, recursos narrativos, eventos finales y moraleja, logrando contar casi lo mismo sin que se trate de un plagio. Cambien plantas carnívoras movedizas por vecinos rabiosos, y van a ver.

Sin un final feliz pero moderadamente esperanzador, la novela mereció una digna secuela,  “La Noche de los Trífidos”, publicada por Simon Clark en 2001.
Los perezosos pueden ver… Hay al menos dos adaptaciones cinematográficas: “La semilla del espacio”, película Clase B de 1962. Y una miniserie producida por la BBC en 2009 (Que cuenta entre su elenco con el increíblemente maleable  Eddie Izzard).

Ideal para leer en… Un balcón (Sin plantas).
Se acompaña bien escuchando… “Mezzanine”, de Massive Attack.
De Wyndham también pueden leer… “Kraken Acecha”, sobre una invasión extraterrestre que tiene lugar desde las profundidades del mar.

Fuente: Buenos Artes TV

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